Cómo usar una copa menstrual

Las niñas y las mujeres necesitan productos menstruales eficaces, seguros y asequibles. A nivel mundial, se estima que 1,9 mil millones de mujeres, alrededor del 26% de la población, tenían la edad de menstruar en 2017 y pasaban un promedio de 65 días al año lidiando con el flujo sanguíneo menstrual.

La menstruación es una función normal del cuerpo y un signo de reproducción. Hay pocas soluciones disponibles para controlar la menstruación; además, la ignorancia, los prejuicios, los costos y los temores de seguridad pueden impedir que las niñas y mujeres prueben la gama completa de productos disponibles.

Asimismo, se ha demostrado que el uso de materiales de mala calidad predispone a las mujeres a un mayor riesgo de infecciones urogenitales, incluida la vaginosis bacteriana.

Entre los principales productos para la higiene destacan el tampón, compresas y la copa menstrual que a pesar de ser una de las alternativas más desconocidas, resulta una de las opciones más seguras para evitar infecciones y problemas.

¿Cómo funciona la copa menstrual?

 

La copa menstrual habitualmente está elaborada de silicona platino o silicona médica que se ajusta bien y cómodamente a los músculos vaginales. Se mantiene en su posición gracias al sello hermético que se realiza por las paredes de la vagina y los músculos vaginales.

La copa se coloca completamente dentro de la parte inferior de la vagina, justo detrás del hueso púbico y debajo del cuello uterino.

Las vaginas están inclinadas hacia atrás, por lo que guiar la copa hacia la parte baja de la espalda y moverla hacia arriba y hacia abajo ayuda a encontrar la posición correcta y cómoda.

Para asegurarse de que la copa está bien colocada, también se puede girar suavemente para verificar que se haya abierto completamente en el interior y que no gotee. El cuello uterino puede moverse durante la menstruación, por lo que insertar la copa requiere práctica y conocimiento de la propia anatomía.

Consejos para la primera inserción de la copa menstrual

 

Relájate y tómate tu tiempo: elije un momento a solas en el que poder concentrarte sin distracciones ni interrupciones. Quizás después de un baño tibio cuando el cuerpo esté más relajado. Si se está demasiado nerviosa, los músculos vaginales se tensarán, lo que hará que sea incómodo, si no imposible, una inserción exitosa de la copa menstrual.

Conocer el cuerpo de cada uno: siempre es una buena idea conocer el propio cuerpo. Tómate un tiempo para localizar la abertura vaginal e incluso introduce un dedo para localizar el cuello uterino. Su tacto es exactamente igual al de la punta de la nariz. Saber dónde está el cuello uterino ayudará a colocar la copa correctamente y a no insertarla demasiado alto.

Practica durante el período: la vagina es más flexible y la sangre funciona como lubricante.

Ensaya antes del período: algunas mujeres se sienten más cómodas practicando antes de su período porque sienten aprensión por tocar la sangre. En este caso, se puede utilizar agua como lubricante.

Prueba diferentes pliegues que acentúen el punto de inserción: la mayoría utilizan el típico pliegue en C. Sin embargo, hay muchas formas de doblar una copa menstrual.

Dirección de inserción adecuada: ten en cuenta que la dirección de inserción debe apuntar hacia la parte baja de la espalda, no hacia arriba.

Ser paciente: pueden pasar varios periodos antes de insertar la copa con éxito. Es importante no impacientarse y tomar el tiempo necesario para que la experiencia sea satisfactoria.

Consejos para la primera extracción de la copa menstrual

 

Relajación: al igual que con la inserción se debe tomar el tiempo necesario y evitar que los músculos se tensen. En ese caso, será imposible extraer la copa con éxito.

No tirar del tallo: el tallo no cuenta con la suficiente fuerza como para mantener la copa llena en equilibrio. Al tirar de ella, se desprenderá todo el contenido.

Aprieta la parte inferior para liberar la succión: esta es la clave, la parte inferior de la copa tiene aristas para agarrar. Se debe sujetar la parte inferior y girar la copa hacia un lado. La idea es separar un borde de la pared vaginal para liberar la succión.

Oscila suavemente: una vez que se libere la succión, mueve suavemente la copa de lado a lado extrayéndolo suavemente. Es posible que esta técnica no sea necesaria, pero ayuda con la extracción si la copa se siente obstinada para salir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.